Blog - El Zoosanitario y la transparencia

La transparencia no ha llegado al Centro Zoosanitario Municipal de Málaga.

 

En el año 2013 Las Cortes Generales aprobaron la Ley 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, que obliga a todas las Administraciones Públicas así como a los órganos y entidades dependientes de ellas (también a partidos políticos, organizaciones empresariales, organizaciones sindicales….). Al tratarse de una norma básica, en su Disposición final novena establecía que en el plazo de un año los órganos de las comunidades Autónomas y Entidades Locales tendrían que adaptarse a las obligaciones contenidas en dicha Ley. En consecuencia, en el año 2014 el Parlamento de la  Junta de Andalucía aprobó la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía, que regula, en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Andalucía, la transparencia de la publicidad activa y de derecho de acceso a la información pública, como medio para facilitar a los ciudadanos el conocimiento sobre las actividades de los poderes públicos y de las entidades con financiación pública. Entendiendo por publicidad activa la obligación para los poderes públicos de hacer pública por propia iniciativa la información pública de relevancia que garantice la transparencia de su actividad.

 

Así y en base a estos objetivos, en el artículo 9 de esta Ley, apartado 1 se establece que los poderes públicos y las entidades con financiación pública “publicarán de forma periódica, veraz, objetiva y actualizada la información pública cuyo conocimiento sea relevante para garantizar la transparencia de su actividad relacionada con el funcionamiento y el control de la actuación pública”. Y en su apartado 4, que “la  información pública objeto de publicidad activa estará disponible en las sedes electrónicas, portales o páginas web de las personas y entidades incluidas en el ámbito de esta ley”.

 

De acuerdo con ambas normas, el Ayuntamiento de Málaga informa en su web que “Siguiendo la Ley 19/2013, de diciembre, de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno  y la Ley 1/2014, de 24 de junio, de Transparencia Pública de Andalucía, el Ayuntamiento de Málaga ofrece de forma accesible y estructurada toda aquella información relacionada con la gestión de la actividad municipal y la utilización de recursos públicos.

 

Sin embargo, en la web del Centro Zoosanitario (http://centrozoosanitario.malaga.eu/) nos encontramos, sí con mucha información, pero no es del todo veraz ni objetiva ni cumple con uno de los principios básicos de la Ley 1/2014, el principio de veracidad, en cuya virtud la información pública ha de ser cierta y exacta. El Centro Zoosanitario se presenta como un Centro donde dice que se prestan los siguientes servicios: Recogida y transporte de animales abandonados y perdidos, acogida de animales entregados por sus propietarios que, por diferentes causas, no pueden hacerse cargo del animal, adopción de animales abandonados y perdidos que transcurrido el plazo legal no han sido rescatados por sus dueños, residencia temporal de perros, vacunación antirrábica de perros y gatos e identificación e inscripción en el Registro Municipal de Animales de Compañía. Es más, en el apartado “Preguntas frecuentes”, a la pregunta ¿Qué es el Centro Zoosanitario Municipal y cuáles son sus funciones? la respuesta es que se trata de “una dependencia del Ayuntamiento de Málaga y perteneciente al Área de Sostenibilidad Medioambiental que se encarga de recoger aquellos animales que han sido abandonados por sus propietarios o bien aquellos que no tienen dueños o están perdidos. De esta forma evitamos la presencia de perros y gatos vagabundos en las calles de nuestra ciudad. Pero también se hace cargo de aquellos animales que son entregados por sus propietarios porque por diferentes motivos no los puedan tener. En definitiva es un lugar de acogida. Por ello, el Centro Zoosanitario dispone de numerosos animales que son ofrecidos en adopción para que los ciudadanos que quieran tener una mascota puedan tenerla. Estos animales pueden verse tanto en el Centro como en nuestra Web. También existe servicio de residencia canina….”

 

La información que da el Centro Zoosanitario no es exacta porque cualquier persona que acceda a ella, no recibe la información de que los animales que entran en el Centro tienen que ser eutanasiados, por falta de espacio, si no son retirados por sus dueños o por Asociaciones Protectoras de Animales,  y  no salen en adopción. Se  insiste en que es un centro de acogida pero se elude hacer referencia a los sacrificios de los animales en el Centro. Según declaraciones del concejal de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento, Raúl Jiménez al periódico La Opinión de Málaga, el pasado día 11,  en el año 2016 se han sacrificado 547 perros y 555 gatos. Hace hincapié en que se ha reducido respecto a otros años, pero no dejan de ser datos escalofriantes que se van repitiendo cada año. 

 

Pero no es suficiente con que se dé esta información a la prensa, que no todo el mundo lee,  el Centro Zoosanitario de Málaga debería recoger, en cumplimiento de la Ley de Transparencia, que no es sólo un centro de acogida de animales, comparándose a los refugios de las Protectoras de Animales, sino que necesariamente, pasado un tiempo y no pudiendo dar cabida en el Centro a todos los animales acogidos, están obligados a eutanasiarlos, así como  publicar las cifras de animales sacrificados cada año. De igual modo, esta información debería aparecer en el propio Centro, en carteles bien visibles a los visitantes. No se trata de criminalizar al Centro y a sus trabajadores, ellos no son responsables del abandono de animales, pero esta información, mucho más exacta y veraz,  podría disuadir a muchas personas a entregar a su mascota y a muchas otras a animarlas a adoptar una antes que a comprar.

 

Otra información inexacta es la que se ofrece en el apartado “Convenios con asociaciones, entidades y organismos”. En su párrafo final se dice que “Actualmente se desarrolla un programa pionero de esterilización de colonias de gatos estables y controlados en vía pública en la ciudad de Málaga”. Bueno, no es que sea inexacta, es que no es verdad. El proyecto CES que puso en marcha el Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento en el año 2015 fue un fracaso, y lo fue porque se hizo sin escuchar a las asociaciones que más experiencia tenían en esta actividad. Sólo Aman en el años 2016 ha castrado 560 gatos, y en cinco años lleva cerca de 2.100 castraciones…, hay otras asociaciones y personas particulares realizando también esta actividad. Pero sin ayuda del Ayuntamiento.

 

En esta misma inexactitud cae también el Concejal de Sostenibilidad Medioambiental en sus declaraciones a La Opinión de Málaga cuando dice que la recogida de gatos callejeros se ha reducido en un 24% , atribuyendo esta reducción al “mantenimiento de una colaboración estrecha con colectivos y asociaciones de bienestar animal”. No es así, el proyecto CES se está realizando en Málaga por asociaciones y personas particulares sin apenas apoyo del Ayuntamiento a pesar de las muchas reuniones mantenidas con los responsables del área de Sostenibilidad Medioambiental. Hemos pedido que se autoricen las colonias de gatos y se niegan amparándose en la Ley de Protección Animal de Andalucía, ley que va dirigida a los animales de compañía, en cuyo ámbito no caben los gatos callejeros, pero, además, siguen retirando gatos de las calles, aún de colonias ya controladas, gatos fácilmente identificables por tener el corte en la oreja.

 

Pero hablar de una reducción del 24% es sólo un frío dato estadístico. Estamos hablando  que de 887 gatos ingresados en el Centro en el año 2016,  775 eran gatos callejeros, de los que se han sacrificado 555,  no aclara el Sr. Raúl Jiménez qué ha sido del resto, teniendo en cuenta que estos gatos no son fácilmente adoptables. Los responsables del Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento no dejan de insistir en que están a favor de la implantación del método CES en la ciudad, lo hacen en reuniones, jornadas, conferencias, medios de comunicación… se proclaman pioneros en España en la implantación de este proyecto, pero han tenido en su poder 775 gatos recogidos de la calle y han sacrificado 555… ¿por qué no han aplicado el método CES a estos gatos? Según informó el Director General de Medio Ambiente, Luis Medina-Montoya, en la última reunión sobre Bienestar Animal  a la que fuimos convocadas varias asociaciones, no se ejecutó todo el presupuesto asignado al Proyecto CES puesto en marcha por el Ayuntamiento. ¿Por qué no se destinó ese dinero a la esterilización de estos gatos y devolverlos de nuevo a su colonia de origen? ¿Por qué no se habló con las asociaciones que llevamos años realizando esta tarea para aprovechar esas capturas, para esterilizar y volver a soltar? Si el Ayuntamiento está tan a favor de darles a los gatos callejeros, por fin, una vida digna, por qué no reconvierte a sus trabajadores para que en lugar de dedicar su tiempo y esfuerzo en capturar a los gatos para su sacrificio lo hagan para que  sean esterilizados y devueltos a su colonia? 

 

Ahora el Área de Sostenibilidad Medioambiental se ha puesto a hablar del sacrificio cero en el Centro Zoosanitario. También en esto suspenden en el cumplimiento del principio de veracidad incluido en la Ley de Transparencia. Los responsables del Área saben que, en el caso de los perros, es muy difícil conseguir este objetivo a no ser que se endurezca a legislación y se establezca un régimen sancionador adecuado, que se establezca la esterilización obligatoria salvo para los criadores profesionales, la obligatoriedad de la identificación animal y su seguimiento, control sobre los centros de venta, tanto tradicionales como por Internet, facilitar la accesibilidad hacia los animales abandonados y campañas de concienciación de la población. Pero con los gatos si es posible el sacrificio cero, ya que más del 80% de los  gatos ingresados en el Centro vienen de la calle. Sólo con que se ponga en marcha de forma seria el Proyectos CES, que se autoricen las colonias de gatos controladas, que se apoye a las asociaciones y particulares y que el propio Ayuntamiento dedique sus recursos a este proyecto allí donde las asociaciones no puedan llegar. Es necesario un auténtico convencimiento por parte de los responsables del Ayuntamiento de un manejo más humano y racional de las colonias de gatos para que las cosas empiecen a cambiar.

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